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Sabés que hablás fluido en otro idioma cuando…

Sabés que hablás fluido en otro idioma cuando…

Después de vivir en el extranjero por un tiempo – inmerso en otra cultura, historia, e idioma – te sentís genial. Tenés amigos nativos, y vas por tu vida de shopping, trabajando, y pidiendo comida en una lengua extranjera. No te sentís para nada el nuevito que eras cuando llegaste por primera vez, principiante. De hecho, te sentís más que genial, increíble. Igualmente todo eso te dura hasta que un amigo te pregunta “¿Entonces? ¿Hablás fluido?”

¿Te parece?

La idea de ser fluido en algún idioma es difícil de trackear. Mucha gente – particularmente esos que no aprendieron ningún idioma extranjero en su vida – piensa que es todo sobre tragarse un diccionario y comunicarse perfectamente 100% del tiempo, sin ningún error ni que se te trabe la lengua buscando palabras. Pero si ese fuera el caso, ¿podrías decir que vos hablas “fluido” incluso en tu lengua nativa? Es muy probable que no.

En vez de eso, pensamos a la fluidez como la habilidad de comunicarse rápido, fácil, y con “soltura”, en situaciones muy variadas y con distintas personas.

Entonces, ¿tenés fluidez?

¿Cómo podés incluso darte cuenta? Gracias a Dios, hay muchas maneras de entender una idea. Acá hay siete que descubrimos a través de los años:

1. La gente ya no desacelera por vos

Cuando recién empezabas a estudiar, todo era tan místico y nuevo que hasta una simple conversación era una odisea. Tus ojos grandes y asustados, y tus respuestas tartamudeando te delataban como un principiante, y todo el mundo desaceleraba su lengua notablemente para permitirte a vos seguir la conversación. Pero la realidad es que esto ya no pasa, y eso es para vos un indicador gigante de que de verdad estás bien encaminado en tu camino a manejar el idioma.

2. Podés escuchar conversaciones a escondidas

Ahora que estás siendo más fluido, cuando te sentás a tomar un café, o en una plaza, las conversaciones de los alrededores ya no te abruman ni te nublan la vista. En vez, podés elegir escuchar activamente los detalles interesantes de las vidas de los demás. Este checkpoint es buenísimo, porque significa que podes entender a las otras personas sin siquiera mirarlas, y no tenés que dejarte llevar por gestos y expresiones faciales para entender lo que dicen.

3. El mundo del humor te abre sus puertas

Clubs de comedia? Stand Ups? Festivales de comedia por televisión? Fácil! Mientras antes necesitabas que te expliquen cada chiste con muchísima paciencia, ahora les llevás la corriente (hasta las cosas entre líneas) todo por tu cuenta. Cuando esto empieza a pasar, ponete orgulloso. Es un gran momento en tu vida como un estudiante de idiomas, porque significa que los pequeños y específicos secretitos de tu nueva cultura se están revelando hacia vos.

4. A veces leés, o escuchas sin siquiera “estar conciente” del idioma

Te apostamos que esto parecía imposible cuando eras nuevo en este mundo. Pero acá estás, atrapado entre varios párrafos de un texto, solamente para darte cuenta de que ¡no tenés la mínima idea de en qué idioma estás leyendo el contenido! Este también es un antes y un después, y te demuestra que podés cambiar entre tu idioma nativo y el que estás aprendiendo en solo un abrir y cerrar de ojos.

5. Ir al banco (o al doctor, contador, etc.) ya no te llena de miedo.

Antes de volverte fluido, la mera idea de visitar la oficina del doctor te llenaba de terror. ¿Qué va a pasar si no le puedo explicar mis síntomas, y me diera una receta con laxantes en vez de antibióticos? Ahora, esos días terminaron. Las conversaciones con banqueros, empleados de la oficina del correo, y técnicos son igual de buenas.

6. Sabés cuándo y cómo usar malas palabras

Los hablantes nativos suelen amar enseñarle malas palabras a los extranjeros (mirá si sabremos de eso acá en Argentina), y la primera vez que escuchabas estas nuevas frases, probablemente te sonaban algo raro. Igualmente, estos días, no solo sabés cuando estas obscenidades son culturalmente aceptadas, si no también cómo usarlas como un propio ciudadano nativo lo hace. Aunque no seas una persona que insulta mucho, el hecho de que puedas hacerlo en tu segundo idioma es muy importante.

7. Te das cuenta de tus propios errores

El hecho de que las personas sean “fluidas” en otro idioma no significa que no sigan cometiendo errores. La diferencia es que, ellos son capaces de identificar donde se la están mandando. Ahora que sos fluido, te das cuenta de que te auto-corregís mucho más, incluso en el mismo momento! De nuevo, sentite orgulloso – este skill se encuentra a años luz de esos estudiantes intermedios que todavía no desarrollaron conciencia de sí mismos.

 

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